Hasta hace poco, prácticamente no
sabía nada de Community. Sí, la jefa le había dedicado un post
a su primera temporada hace no demasiado tiempo pero, al no haberla visto,
tampoco me llamó demasiado la atención. También sabía gracias a mis escapadas
interneteras que Community tiene la
base de fans más talibana y tocapelotas de toda la web, que ha creado
movimientos televisivos radicales como Save Community y #sixseasonsandamovie
tan exitosos que han conseguido salvar a la serie dos veces de la cancelación.
Los Siete de Greendale... y el Señor Chang
La jefa se enganchó hace poco y
me empezó a dar el coñazo para que la viera. Que si es muy buena, que si te va
a encantar, que si nosequé, que si nosecuántos… Al final consiguió hacerme ver
el piloto, y mi muy poco entusiasta respuesta fue “Meh”. Que no, que de verdad,
que el piloto no le hace justicia, que deberías ver unos cuantos capítulos más…
Pues vi un par de capítulos más, y mi respuesta siguió siendo un bastante poco
emocionado “Meh”. No me malinterpretéis, no era una mala serie, pero era la
misma comedia de un grupo de amigos que ya hemos visto un montón de veces.
Decidí pasar de ella.
La jefa, ya desesperada, me dijo:
“Bien, como tú quieras, pero hazte un favor. Ve Modern Warfare, que es uno de los últimos episodios de la primera
temporada y, si no te convence, lo dejas para siempre”. Como en ese momento
podía permitirme desperdiciar 20 minutos de mi vida, me dije “¿por qué no?” Así
que me puse a ver Modern Warfare
dispuesta a abandonar Community para
siempre. ¿Mi reacción a ese capi? Fue
básicamente ésta:
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Sí, señores, con la desquiciada
partida de paintball de Modern Warfare,
Community se hizo mayor y demostró
qué pedazo de serie podía llegar a ser. Y Dan Harmon, el creador de la serie, cogió
las riendas con fuerza y convirtió las siguientes temporadas de Community en auténtico oro
televisivo. Y hoy vengo yo a comentar
los mejores momentos de su sgunda temporada.
5- Astronautas y KFC
en Basic Rocket Science
Al ver que su universidad enemiga
ha logrado un simulador especial, el decano de Greendale Community College decide hacerse con uno también y
presentarlo a la prensa antes que sus rivales.
El problema es que el único simulador espacial (por llamarlo de alguna
manera) con el que consigue hacerse data de los años ochenta y simula una
aventura espacial patrocinada por el Kentucky
Fried Chicken. Por supuesto, nuestros protagonistas se encontrarán dentro
de este pseudosimulador espacial cuando un misterioso personaje lo roba y lo
abandona lejos del campus.
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Y los astronautas de
Greendale hasta andan en cámara lenta y todo…
.
Afortunadamente, los Siete de
Greendale consiguen ponerse en contacto con su universidad y, en una fantástica
parodia de las pelis de astronautas, harán todo lo posible por volver sanos y
salvos con la nave intacta a la base. Y sí, el product placement de KFC es descaradísimo, os reto a que contéis
las veces que se dice su nombre o se ve su logo.
Además, en este capi descubrimos
la fantástica nueva bandera de Greendale que, por supuesto, no es un ano.
4- Invasión zombie al
ritmo de ABBA en Epidemiology
¿Cuántas series podrían
permitirse un apocalipsis zombi con Mamma Mía y Dancing Queen de banda sonora? ¡Reto ahora mismo a The Walking Dead a hacerlo!
En una fiesta de Halloween que se desarrolla en la biblioteca la comida
en mal estado transforma a los alumnos de la universidad en un grupo de
descerebrados sedientos de sangre y, para evitar el fin de la humanidad, se
pone en cuarentena a la biblioteca. ¿Conseguirán los Siete de Greendale (más el Señor Chang) sobrevivir a una
pesadilla aliñada con canciones de ABBA (y las ocasionales notas privadas del
decano)?
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Aunque la verdadera pregunta de
este capítulo es: ¿de qué va disfrazada Shirley?
¡No es Miss Piggy,
repito, no es Miss Piggy!
3-¡Vuelve el paintball!, en A Fistfull of Paintballs- For a Few
Paintballs More
El sobresaliente capítulo de
paintball de la primera temporada llevó a los fans a rugir por más paintball y
los guionistas nos dieron más y mejor. En este caso, un capítulo doble en el
que se parodian el género western y La
Guerra de las Galaxias. Esta vez el premio son 100.000 dólares en efectivo
para el último alumno de Greendale que consiga lucir ropa sin una gota de
pintura.
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Trailer súpercurrado
hecho por un talifan de Community
Todo se complica con la aparición
de The Black Rider, un misterioso
pistolero con una asombrosa puntería, que los lostianos reconocerán al estar
interpretados por Josh Holloway, el Sawyer de la archiconocidísima Perdidos. No obstante, la cosas se
pondrán verdaderamente feas cuando este adorable helado se revele como el malo
malísimo de esta semana…
2-Depresión, suicidio
y elfas folladoras en Advanced Dungeons
and Dragons
Cuando una serie se marca un cold opening à la Galadriel,
lo único que se puede esperar son 20min de WTF y carcajadas inacabables:
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En este capítulo, Community se pone seria (o todo lo seria
que puede ser) y se mete de cabeza un tema tan chungo como el suicidio. Lo que
podría ser un episodio absolutamente moñas, empalagoso, y con moraleja se
convierte en uno de sus mejores capítulos, en el que lo serio de la trama no
quita que sea un episodio redondo. En cierto sentido, me recuerda al Vincent and the Doctor de Doctor Who, otro capi temático centrado en el suicidio en el que
éste se trata con respeto, inteligencia y buen hacer. No obstante, en Community
se centran más en el sentido del humor y se sacan de la manga una parodia gloriosa
de El señor de los Anillos, ya que
Jeff y compañía deciden que la mejor forma de animar Neil, el compañero que
está al borde de cortarse las venas, es con una partida de D&D. Así que preparaos
a ver un capi fantástico sobre la depresión, el suicidio, el poder de la
amistad y un camarero gnomo llamado Kyle.
Además, durante esta partida
tiene lugar una de mis escenas sexuales favoritas de la historia de lo
audiovisual: el polvo entre Hector el Bien Dotado, el personaje de la modosita
Annie, y la doncella elfa, interpretada por el peculiar Abed. Es tan buena que
hasta Troy decide tomar notas…
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1-El
pterodáctilo de la Navidad y el botón de autodestrucción en Abed’s Uncontrollable Christmas
¡Navidades en stop motion! Abed, siendo el friki de la
televisión que es, se da cuenta de que ya no son personas reales, sino muñequitos
de stop motion. Sus compañeros, aterrados por lo que parece ser un colapso
emocional irreversible, tratarán de hacerle volver al mundo real. Para eso,
tendrán el apoyo del profesor de psicología y se embarcarán en un viaje por la
psique de Abed buscando el verdadero significado de la Navidad.
Antes de entrar en la
mente de Abed
Después de entrar en
la mente de Abed
Al contrario que en el 99% de los
especiales de navidad de todo el mundo mundial, este capi no es nada
empalagoso, sino corrosivo, salvaje y absolutamente surrealista. Porque cuando el
verdadero significado de la Navidad es el DVD de Perdidos, y para llegar a él hay que encontrase con el pterodáctilo
de la Navidad, cualquier cosa es posible.
Como que la poli tasee al prota
en mitad de la canción navideña, por ejemplo.
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PD: Aprovecho esta entrada para
medio despedirme de los lectores de lo azuliano. En breve me mudo lejos y voy a
comenzar una época en la que mi vida profesional va a centrarse básicamente en
sentarme delante de un ordenador a escribir, así que lo que menos me va a
apetecer en mis ratos libres será… sentarme
delante de un ordenador a escribir. Aún así, trataré de pasarme por aquí de
cuando en cuando a saludar y contar chorradas, pero ya os aviso de que mi ritmo
de escritura se va a resentir tanto como en los últimos meses o tal vez más.
Dejo el timón del universo azul en manos de la infame jefa. ¡Hasta pronto!














